Decimos internacional, cuando debemos decir global

Hace unos días participé en la IV Reunión del Consejo Representativo de Cantabria Campus Internacional (CCI) en mi calidad de “Alumni”-Distinguido, e intervine en el mismo en el sentido que ahora comparto con vosotros.

Tras leer detalladamente el Informe final de Cantabria Campus Internacional que recoge el periodo 2009-2014 quiero destacar, como hace el propio informe en uno de sus párrafos iniciales, que el Programa Campus de Excelencia Internacional (CEI) “ha contribuido definitivamente a la modernización, especialización e internacionalización de la Universidad der Cantabria (UC), junto con su diferenciación en el sistema universitario español”.

El Informe merece la pena ser leído con detenimiento, porque es exhaustivo y no sólo excelente sino también brillante. Llamativo en muchos aspectos, querría destacar uno en especial: y es que, siendo una universidad relativamente pequeña, concretamente la nº 44 por tamaño en el Sistema Universitario Español (SUE), destaca en los primeros lugares de muchos rankings que en él se recogen.

Si un ranking es importante en este mundo competitivo y global, lo son más las tendencias; y en este informe se pone de manifiesto que se consolidan favorablemente para la UC. De todos los rankings me gustaría hacer mención especial a la de la producción científica en general y en Ciencias de la Salud en particular, donde la UC ocupa los primeros lugares del Sistema Universitario Español. Esto a su vez tiene si cabe un mayor significado, porque España en diferentes rankings globales, en este aspecto, siempre está entre los diez primeros países del mundo.

Sin embargo, y en consonancia con nuestro país, tenemos todavía bastante que hacer en el paso de la I+D a la innovación, es decir nuevas medidas, centradas en la valorización de los resultados de la investigación. Recordar que en esto nuestro país desciende hasta el puesto 57 a nivel global.

La capacidad de innovación de las empresas es un factor esencial para la competitividad económica de un país y su mejor aliada es la Universidad.

El Sector Salud, que es el que mejor conozco, representa el 10% de la riqueza económica en el mundo, pero hemos de tener en cuenta para ello, que no es sólo un prestador de servicios, que también, y sobre todo en nuestro país, sino que hemos de verlo como generador de empleo de calidad, de bienestar y de economía social.

Para muestra un botón: cada euro invertido en la carrera genómica se convierte en un retorno de 50€ o incluso 100€ según reconocen otros. Es por ello que esta investigación es, para algunos países (por desgracia el nuestro no está entre ellos), un pilar estratégico de desarrollo.

La UC es una universidad joven (en 2012 cumplió 40 años); en sus primeras promociones tuve el privilegio de estudiar en la Facultad de Medicina, siendo desde entonces mi trayectoria profesional larga y dilatada, que no voy a detallar ahora por razones obvias, pero si compartir dos aspectos de mi experiencia en los últimos trece años: en primer lugar los once primeros años en los que estuve trabajando como directivo de una multinacional farmacéutica, primera a nivel mundial en diferentes aspectos, y los últimos dos años en una big four global. Y es aquí donde quiero destacar la diferencia entre los términos: multinacional, internacional y global.

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El funcionamiento ordinario de los más de 200.000 empleados que componemos la firma en la que estoy ahora es global, y todos los proyectos que gestionamos sin distinción, los hacemos desde el momento cero con un pensamiento global; es decir beneficiándonos todos, del conocimiento y experiencia de cualquier compañero, independientemente del país en el que se encuentre, y ellos de nosotros.

El segundo aspecto que quiero destacar de mi experiencia durante estos últimos años es todo lo relativo a lo digital que acompaña mi vida profesional, (en lo personal es obvio para todos nosotros).

En definitiva, todo lo anterior me lleva a concluir y compartir que:

  • El pensamiento global, no sólo internacional, debe impregnar, en este caso concreto la acción en la UC, pero por extensión cualquier actividad profesional siempre que podamos.
  • Es vital trabajar en la valorización de la generación del conocimiento, como motor de riqueza de la sociedad en la que se asienta la Universidad.
  • Por último, es urgente el uso total del potencial de las tecnologías digitales en el campo profesional, como ya lo hacemos en otros órdenes de nuestras vidas.

Es gracias a ello que cuando hablamos de internacionalización, no pensamos en banderas, idiomas y países, sino en un pensamiento global en tiempo real, capaz de ofertar soluciones a los problemas locales desde la experiencia llegada de cualquier lugar del mundo.

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