Economía del Propósito

transhumanismo

Tecnología y transhumanismo en el sector de la salud

Estamos inmersos en la economía del propósito en la que el propósito de cualquier proyecto no es suficiente si no va acompañado de la metodología integral adecuada en la gestión del mismo. En este marco no podemos ignorar un movimiento filosófico e intelectual conocido como transhumanismo (H+) que se vertebra sobre el uso de la ciencia y la tecnología para el desarrollo mental y biológico de los seres humanos, transcendiendo con creces los límites que hasta este momento podemos fijar en base a las evidencias científicas.

La posibilidad de convertirnos en posthumanos no está exenta de controversia desde el pragmatismo difícil de imaginar. Pero si tenemos en cuenta nuestra realidad, en la que la ciencia y la tecnología crecen exponencialmente como nunca antes la Humanidad conoció (pulverizada de Ley de Moore), imaginar un control de los límites biológicos de la longevidad y de la enfermedad no es tan exagerado. Otros son los éticos, legales, sociales y económicos que han de ser también considerados.

El reto que tenemos por delante es saber si el progreso tecnológico nos hará trascender logrando la plenitud y felicidad como seres humanos. Todavía estamos lejos de poner fecha a las limitaciones humanas que defiende el H+ como la muerte, la enfermedad y otras entendidas como debilidades biológicas. Pero a fuerza de ser visionario más allá de donde el conocimiento actual permite, la biotecnología, la nanotecnología, la informática, la digitalización, la neurología, las emociones y la innovación disruptiva, entre otras, permiten dar cobijo e incluso fuerzas renovadas a este pensamiento.

Aceptando en principio su encuadre en una ética utilitarista, pero ética al fin y al cabo, constatamos en todo el mundo, tanto en países desarrollados, como en los que están en ello e incluso en los que todavía no lo son, un incremento en la Investigación, el Desarrollo y la Innovación (I+D+i) que persigue objetivos de búsqueda de un bienestar físico, psíquico y social individual y colectivo.

De hecho ya no es suficiente el progreso científico o la mejora tecnológica-humana como fin último, si este no va acompañado del correspondiente impacto social medible y evaluable in continuum.

 

Jaime del Barrio

Seguir leyendo en el ebook  La Economía del Propósito: Nuevos retos, nuevas respuestas (pag. 82-84)

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