Envidia sana

Ya sé que el término no es muy correcto, pero no encuentro uno que describa el sentimiento que realmente siento y no es otro que el de alegrarme por lo que otro tiene y que yo deseo. Vale, pues es envidia sin más, para qué disimular, cuando hace unos días leía que David Cameron, primer ministro del Reino Unido, apoyaba el estudio del genoma de 100.000 británicos, me limité a leer la noticia y tweetearla, y alegrarme porque existan responsable políticos con visión y sentir pena porque no fuera por estas latitudes, una ocasión perdida más.

Unos días después quiero a través de estas líneas insistir en lo trascendente de esta buena noticia, en una época en que las mismas son tan efímeras y  es que refleja un liderazgo en una materia, como es la ciencia, la investigación, la biotecnología,… en las que ahora toca eso de “no hay dinero”, pues por eso precisamente hace falta apuestas decididas de presente, pero sobre todo de futuro y ésta claramente lo es. Normalmente no te dejen ni que se lo cuentes, ¡qué bloqueo mental!

Precisamente cuando estamos cansados de oír hablar de sostenibilidad de los sistemas sanitarios, optimización de los recursos sociales y sanitarios, sólo vemos reducción de costes y medidas meramente coyunturales, cuando sabemos que estas no nos sacarán de la actual situación y menos contribuirán a crear el inmediato futuro económico de crear de riqueza y eficiencia de los sistemas.

Apostar por obtener la secuencia humana completa de un número tan elevado de individuos, no tiene precedentes y a quién lo haga, en esta ocasión el Reino Unido, le va a posicionar en la obtención, almacenamiento, clasificación, búsqueda del valor,…..  inmediato del conocimiento que ahí se genere, y que se será incalculable en cantidad y en calidad, en este momento y para generaciones venideras.

La comunidad científica primero, los sanitarios después y finalmente los pacientes, sabremos las características genómicas de un número significativo de individuos “normales”, que podremos comparar con las de otros individuos pertenecientes a determinados grupos de enfermos, y con las de aquellos que sin padecer enfermedad alguna sean portadores de alteraciones genómicas susceptibles de padecer en su día una enfermedad o de responder de diferente manera a un mismo fármaco.

Aquí es donde está realmente la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y la optimización de los recursos, en conseguir diagnósticos más certeros y precoces, tratamientos más seguros y eficaces, donde los niveles de seguridad sean superiores a los actuales y el efecto de las reacciones adversas sea mínimo, prevenir la aparición de enfermedades prevalentes e incluso de muchas enfermedades raras.

El horizonte en el que estas cuestiones estuviesen plenamente integradas en la práctica clínica diaria se situaba en el año 2020, pero gracias a iniciativas como esta, la cooperación internacional de los grupos más innovadores, entre los que se encuentra algún español, el desarrollo tecnológico que está alcanzando cotas impensables en poco tiempo y la reducción de costes del mismo que lo hace accesible prácticamente en cualquier lugar del mundo desarrollado, no habrá que esperar hasta entonces para que esto sea una realidad. Es más me atrevo a decir que en los próximos cinco años, ya veremos una nueva generación de medicamentos que utilizados sólo en aquellos pacientes en los que se ha demostrado su beneficio a través de un test previo obtendremos resultados hasta hace poco impensables.

Para este proyecto se destinarán unos 100 millones de libras (124 millones de euros) en los próximos tres a cinco años, pero los beneficios en salud y también económicos serán muy superiores. ¿Porque en España, ningún responsable político lo ve?, es verdad que el día a día “te come”, listas de espera, pagar la nómina mensual, ….pero además de eso hemos de construir el futuro

El propio primer ministro decía literalmente: «quiere ser el primer país del mundo que utilice códigos de ADN en su servicio de salud«, lo que va a permitir a su sistema nacional de salud, el conocido, National Health Service (NHS) obtener mejores pruebas diagnósticas, sólo aquellas que ayuden al diagnóstico, mejores fármacos y, sobre todo, mejores tratamientos, tratamientos personalizados.

La mayor parte del presupuesto que sale del propio NHS, se irá inexorablemente a la formación de profesionales, a la creación y desarrollo de sistemas de almacenamiento y procesado de datos, etc… ¡ construyendo futuro desde el presente !. Estaremos atentos a sus avances.

Lo dicho, ¡pura envidia!, porque yo también quiero tenerlo, seguiremos yendo por detrás, con el sobrecoste que eso supone, también económico.

Autor: Jaime del Barrio

Director general del Instituto Roche. Coach en organización sanitaria y gestión de equipos.

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