No están pero se les espera

Tal y como prometí hace poco retomo mi ritmo previsto inicialmente y que por diferentes razones había relajado. En el curso que ahora termina he sido invitado en varias ocasiones a compartir mi pequeña experiencia acerca de las redes sociales en el mundo sanitario en diferentes formatos (conferencias, seminarios, cursos, etc.).

Una primera conclusión que saco es que salvo excepciones el mundo sanitario va por detrás de otros sectores, de la sociedad en general e incluso de ellos mismos cuando las utilizan para otros cometidos (compra por Internet, conversaciones con familia y amigos, búsqueda de viajes, hoteles, restaurantes, ocio en general…) en cuanto al uso de las redes sociales se refiere.

Les he preguntado, y no hay una respuesta única, pero sí una común: es el miedo a lo desconocido, el no control de las herramientas, aunque todos paradójicamente reconocen que los pacientes son más activos, que las pocas conversaciones que mantienen con ellos a través de alguna red social son satisfactorias e incluso les preocupa que los pacientes sean más activos que ellos no sólo en la búsqueda de información sino también en conversación activa con otros pacientes y fruto de la cuál modifican sus comportamientos.

ipad-388129_640Todo esto me recuerda la época en la que empezó a introducirse la historia clínica electrónica y hubo tantos defensores como detractores, conociendo a alguno de estos últimos que, argumentando que la Medicina es un arte que no se puede trasladar al lenguaje binario, ha conseguido jubilarse recientemente sin haber introducido un ordenador en su vida, aunque le reconozco  el prestigio profesional que siempre le acompañó y la erudición en su prosa.

Y no hace mucho asistíamos al nacimiento de una enciclopedia libre y editada colaborativamente, hoy con más de 37 millones de artículos escritos en 284 idiomas, y mientras ocurría ¿dónde estábamos los profesionales sanitarios? ¿y las sociedades científicas? ¿y la Universidad? Y sin embargo todos sin excepción la consultan permanentemente como los datos atestiguan.

Los médicos debemos asumir un nuevo papel, mejor dicho nuestro papel en la era de las TIC. Todavía no estamos pero se nos espera, al igual que a los pacientes y otros actores de la salud 2.0.

Autor: Jaime del Barrio

Director general del Instituto Roche. Coach en organización sanitaria y gestión de equipos.

One thought on “No están pero se les espera”

  1. Sería prolijo discutir todas las causas que han conducido a esta situación. Yo apunto dos que me preocupan especialmente. El proyecto de HCE en nuestro país que comenzó liderado por profesionales fué fagocitado por la clase política que apostó por el desarrollo localista alejado del profesional y centrado en sus propios intereses y en los intereses de empresas de Hardware que pugnaban por los suyos, es facil comparar como en UK donde en 1990 había 11 empresas desarrollando software de HCE para AP en 2010 el 95% del software (que eligen los profesionales) se repartía entre 3 con una casi copando el 70%, mientras, aquí, que en 1990 no teniamos NINGUNA, ahora tenemos mas software de HCE que autonomías (aquí el profesional no elige, se le impone). El segundo aspecto es de los outputs, mientras los paises de nuestro entorno han desarrollado herramientas de evaluación y de extracción de datos (ej. QOF) aquí el profesional es un amanuense del teclado y no puede por si mismo obtener la valiosa información basada en los datos que introduce, item mas, las Autonomías que presumen de tener «big data» la mayoria de las veces han comprado un analizador SQL y liberado un par de amiguetes para hacer análisis a la carta de las cuestiones mas espúreas y peregrinas (sin META de ¿para que? y sin visión global del análisis lo que en ocasiones lo convierte incluso en una bomba de relojería pues no se indica cual es el sentido del indicador -¿que es mejor, subir, bajar?-), y aún mas grave si cabe es la postura de aquellos que creyendo que tienen un filón han decidido tirar por la tremenda e intentar comercializar el dato y vender el trabajo de sus amanuenses a empresas farmacéuticas o afines, eso si, se les olvidó decirles que carecen de análisis de «Dirty Data» y ya se sabe…. el que mezcla basura con la comida…. Estas cuestiones hacen que el profesional NO se sienta IMPLICADO en el desarrollo y PADEZCA los inconvenientes mientras minimiza, o no percibe las ventajas, y por tanto, se ha perdido un tiempo precioso en algo donde, al menos cuantitativamente, no estábamos en desventaja (como dato en cuidado ambulatorio es posible que USA este año tenga un 70-75% de HCE, nosotros tenemos +- 100% hace mas de 5). Como propuestas, es posible que el desarrollo de políticas BYOD (trae tu propio dispositivo) y BYOS (trae tu propio software) ya normatizadas en otros países (ej UK) ayuden a IMPLICAR al profesional y aparten de él esa sensación de amanuense del sistema y generador de clicks. Y el desarrollo de sistemas de análisis de datos depurados y al alcance del propio profesional, que le informen no solo de procesos sino de resultados (la mayoría intermedios logicamente pero todo se andará) y le facilten el trabajo, la investigación y le ayuden a mejorar, o conocer, su posición en el Sistema (¿como lo hago?) e influyan en sus percepciones (incluso económicas, ¿porqué no?) puedan contribuir a coger un tren en el que deberíamos haber estado en la locomotora y que ahora puede que nos mueva el aire en el andén. Gracias Jaime

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